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August 14th, 2007

Resumen

admin in Historia del Tarot

RESUMEN GENERAL DEL TAROT SIMBÓLICO

TEOGONIA — ANDROGONIA — COSMOGONÍA

Involución y evolución — Teogonía — El absoluto según Wronski, Lacuria y el Tarot — Teogonía de las diversas religiones idénticas a las del Tarot — Resumen de Androgonía — Cos­mogonía — Tabla que resume el simbolismo de todos los arcanos mayores y que permite hallar inmediatamente su sentido, cualquiera que este sea.

RESUMEN GENERAL DEL SIMBOLISMO DE LOS ARCANOS MAYORES

Terminado nuestro estudio sobre cada uno de los 22 arcanos ma­yores, debemos ahora resumir las enseñanzas que puedan inferirse de tan prolongada exposición.

Al estudiar la primera lámina tuvimos ocasión de establecer tres principios evolutivos, a saber: El Universo, el hombre y Dios. Bastaría con recordar “grosso modo” el sentido de cada una de las láminas del Tarot para constatar la acción de una progresión que, partiendo del Espíritu Santo, concluye en la materia, pasando por una serie incalculable de modalidades. De la materia nace una nueva progresión, que vuelve al origen primitivo, esto es. Dios.

Esta doble corriente de “materialización progresiva” de lo di­vino o INVOLUCIÓN, y de la “divinización progresiva” de lo material o EVOLUCIÓN, ha sido demasiado bien estudiada por nuestro amigo BARLET, para que nosotros tengamos que añadir una sola palabra.

Más adelante damos “in extenso” este magnífico trabajo, con ayuda del cual el lector podrá apreciar el paralelismo entre las conclusiones de aquel autor y las nuestras (obtenidas por senderos muy distintos por cierto). Nuestro deseo no es otro, que el de expresar en una breve síntesis el sentido de los arcanos mayores; de lo que se infiere que nuestro trabajo implica una verdadera cosmogonía o estudio de la creación del Universo, más una androgonía o estudio de la creación del hombre, terminando con un ensayo de teogonia o estu­dio de la creación de Dios.

TEOGONIA

 

En el origen, el Tarot predica lo ABSOLUTO, indeterminado e indeterminable, el UNO, a la vez consciente e inconsciente, afirmativo y negativo, fuerza y materia, innombrable, incomprensible para el hombre.

La unidad se manifiesta a sí misma mediante tres términos, siendo éstos los más elevados y generales que el entendimiento hu­mano pueda concebir. Dichos términos constituyen el fundamento de todas las teogonías y sirven para explicar ciertos principios inva­riables, conocidos con nombres muy diversos.

El primero de estos términos simboliza la actividad absoluta en sus diversas acepciones, el origen de cualquier movimiento y de toda fuerza masculina creadora: Dios EL PADRE, OSIRIS, BHAHMA, JÚPITER. El segundo término simboliza el pasivo absoluto en todas sus apli­caciones, el origen del reposo, de cualquier fuerza femenina conser­vadora (es el principio húmedo de la naturaleza así como el primero constituía el ígneo): Dios EL HIJO, Isis, VICHNOU, JUNO. El término tercero es el más importante de todos, pues es el que sintetiza los anteriores en una sola unidad; por lo tanto, nuestro estudio debería haber comenzado por éste (dado que ningún ser puede ser concebido si no es en forma sintética, y el tercer término es precisamente el origen de toda síntesis); es la unión absoluta en todas sus diversas acepciones, el origen de toda realidad, de todo equilibrio, de cual­quier fuerza equilibrante y transformadora; es el principio mer­curial de la naturaleza que equilibra a los dos anteriores: Dios EL ESPÍRITU SANTO, HORUS, SlVA, VULCANO.

Con el fin de aclarar lo que sigue, formularemos algunas obser­vaciones de importancia.

Hemos dicho ya que no es posible concebir ser alguno si no es desde el punto de vista sintético. Explicaremos nuestro pensamien­to. Tomemos como ejemplo la definición de Saint Martin: “Hay que explicar a la naturaleza por el hombre y no al hombre por la na­turaleza”.

Sintéticamente considerado, el hombre se compone de un cuerpo que contiene un alma, y su característica es la movilidad. Si trata­mos de imaginarnos este cuerpo aislado del alma y, en consecuencia, sin movimiento, la realidad desaparece de inmediato; ya no es un hombre lo que tenemos por delante sino un fantasma (que podemos analizar y estudiar en sus partes diversas, pero cuya realidad ha quedado inhibida por falta de una idea sintética). Lo mismo ocurrirá al querer abstraer el alma del cuerpo que la aprisiona. Imaginar la vida como independiente de su recipiente es crear una ficción meta­física sin explicación posible. Este es precisamente el argumento usado por los materialistas en contra de los idealistas intransigentes.

La dificultad aumenta cuando nos referimos al principio que obra en este cuerpo: la voluntad, el alma. El análisis no aportaría mayores beneficios, pues resultaría punto menos que imposible con­cebir el alma fuera de su envoltura física. Podremos imaginárnosla como una pequeña bola, como una cabeza alada, pero nunca tal como ella es considerada individualmente.

Pero si decimos: Un hombre, de inmediato los tres términos que lo constituyen se objetivarán en nuestra mente, pues expresarán una realidad, un ser compuesto de cuerpo, vida y voluntad. Esta síntesis, en virtud de la cual se alcanza la existencia y la realidad es la característica del tercer término. Wronski llama a este término elemento neutro y lo sitúa en el origen de todos sus estudios.

De todo esto resulta que la trinidad formada por los tres térmi­nos ya considerados debe ser entendida bajo dos aspectos:

1° Primeramente hay que descubrir la síntesis de esta trinidad, síntesis que constituye la razón de ser de su realidad. El tercer término (Dios el Espíritu Santo) resume en sí estas condiciones;

2° Luego hay que analizar esta síntesis descomponiéndola en sus tres términos constitutivos y determinando la existencia de los dos términos opuestos: activo y pasivo, positivo y negativo. No hay que olvidar que en el transcurso de este análisis la realidad del ser así fraccionado queda destruida.

En consecuencia, cualquier realidad que podamos imaginar se hallará compuesta de tres términos, los cuales se resumen en un todo único. Esta verdad halla su justa aplicación tanto en lo físico como en lo metafísico- Los trabajos de Louis Luca sobre la física y la química, los de Vronski sobre las matemáticas representan un argu­mento irresistible en contra de los que piensan que un principio filo­sófico no es otra cosa que una fantasmagoría inútil.

El tercer termino de nuestra serie teogónica o Dios el Espíritu Santo, representa por lo tanto el cuerpo total de Dios, el cual puede analizarse del modo siguiente:

 

 

DIOS EL ESPÍRITU SANTO

Para resumir cuanto hemos estudiado hasta aquí, puntualizare­mos las enseñanzas que se infieren de su contenido:

1° Un principio indeterminable e innombrable que nos confor­mamos con afirmar.

2° El análisis de este principio sintético se presenta con la for­ma de una trinidad, constituida del siguiente modo:

Neutro

DIOS EL ESPÍRITU SANTO

 

Usando una imagen vulgar pero muy sugestiva, podríamos decir:

Según el Tarot, la constitución de Dios se define así:

El espíritu de Dios o Dios el padre.

El alma de Dios o Dios el hijo.

El cuerpo de Dios o Dios el Espíritu Santo[1].

Nos queda ahora por demostrar que las conclusiones del Tarot son idénticas a las obtenidas por todos aquellos autores que se han ocupado de estas cuestiones, como asimismo con todas las teogonías de la antigüedad.

1° PRINCIPALES AUTORES QUE SE HAN OCUPADO DEL ASUNTO

 

De entre los autores que se han dedicado al estudio de los pri­meros principios, elegiremos dos escritores, los cuales, partiendo de puntos de vista opuestos, arriban a conclusiones iguales a las del Tarot. Son éstos: Lacuria y Wronski.

 

F. G. LACURIA

 

En su libro sobre las “Armonías del ser expresadas por los números”, este eminente autor parte, en sus deducciones, de tres vocablos citados por San Juan: VITA, VERBUM, LUX. Analiza cada uno de estos términos, establece sus relaciones con la trinidad de los cristianos y determina los elementos que la integran.

He aquí la Trinidad: el padre, que es vida o inmensidad; el hijo, que es verbo o forma y distinción o variedad; el Espíritu Santo, que es luz y amor o unidad. Estas tres personas son un solo Dios, y su unidad está no solamente en el hecho eterno de su exis­tencia, sino en la esencia misma de las cosas puesto que el pensamiento no puede separarlas; no puede concebirse uno sin el otro.

En su origen, el ser se halla indeterminado, mas se distingue del No SER; reconoce que es el ser, y estos dos puntos de vista, produce por su unión LA CONCIENCIA que es también luz o armonía.

     +                                                                                                          —

EL SER                                                                                           EL NO SER

El Padre                                                                                           El Hijo

La vida                                                                                             El Verbo

LA CONCIENCIA

El Espíritu Santo

La Luz

Primer principio de Lacuria.

HENE WRONSKY

 

Este autor nos interesa particularmente, no solamente porque sus conclusiones concuerdan con las del Tarot, sino también porque las vuelve más comprensibles. Escuchémoslo: (Apodíctica, p. 5.)

“Así la realidad del absoluto, la realidad en sí misma, o la realidad en general, es, incuestionablemente, la primera determina­ción de la esencia misma del absoluto; y, en consecuencia, el princi­pio primero de la razón (sin la cual, todas estas aserciones carecerían de valor). Y es sobre este principio fundamental de la razón, sobre esta condición indestructible e indispensable que estableceremos, con igual infalibilidad, la filosofía absoluta.

Digamos, ante todo, que esta realidad del absoluto —que acaba­mos de reconocer en su aspecto más profundo— se produce, es decir, se crea a sí misma; pues, como lo hemos asentado irrevocablemente, el absoluto (este término indispensable de la razón) es aquello que es por sí mismo. Por lo tanto, esta autogeneración, esta autogenia de la realidad del absoluto, esta autocreación, es, manifiestamente, una segunda determinación de la esencia misma del absoluto, y la con­dición en virtud de la cual puede manifestarse esta determinación constituye la facultad que designa con el nombre de saber.

Vemos entonces que el segundo atributo esencial del absoluto es el SABER —esta facultad primordial que es la condición de toda creación, mejor dicho, que es la misma facultad creadora— la cual, elevada a su máxima potencia, tal como acabamos de reconocerla, es —si así puede decirse— el instrumento de la autogenia, esto es la facultad de la autocreación. Encontramos, por lo tanto, en el saber, elevado a su más alta potencia creadora, el segundo principio de la razón, el cual resulta tan infalible como el del absoluto hallado anteriormente.

A continuación, considerando que en su esencia, la resultante necesaria del saber del absoluto es una FIJEZA PERMANENTE (puesto que “si es por sí mismo” el absoluto no podría ser diferente de lo que es) se concebirá que esta fijeza permanente en la realidad del absoluto (que es precisamente su autotesis) constituye una tercera determinación de la propia esencia del absoluto; deduciéndose en consecuencia de esta fijeza, de esta permanente invariabilidad, de este si mismo inalterable, la condición de la realidad que designamos con el nombre de ser.

Encontramos así, como tercer atributo del absoluto, el SER: que es la condición de la fijeza en la realidad y, en consecuencia, de su fuerza o autoinalterabilidad, la cual, en lo absoluto, constituye su propia autotesis. En consecuencia, descubrimos en el ser, considerado en la proximidad de su origen autotético, el tercer principio de la razón, el absoluto, del cual lo hemos, deducido.

Con esto poseemos ya los tres principios primeros de la razón, los cuales, como acabamos de verlo, son las tres primeras determina­ciones de la esencia misma del absoluto. Además, si consideramos, por una parte, que el saber es el ser (considerándolos en su más amplio sentido), observaremos que se oponen uno al otro al igual que la autogénesis y la autotesis, los cuales traducen sus condiciones esen­ciales —o como lo son la espontaneidad y la inercia, que expresan sus caracteres—; por otra parte, si ahora se observa que el saber y el ser se hallan neutralizados en toda REALIDAD (considerada en el más amplio sentido) la cual, según la deducción que acabamos de proponer, constituye el principio fundamental de la razón —su base primitiva— se concebirá que estos tres principios que acabamos de hallar en la determinación de la esencia del absoluto, son precisa­mente los tres principios primitivos del saber supremo o de la fi­losofía.

                   +                                                                                                    -

          EL SABER                                                                                    EL SER

       La Autogénesis                                                                            La Autotesis

Principio del Movimiento                                                               Principio de la Fijeza

LA REALIDAD

Principio de la existencia

Principio primero de Wronsky

 

STANISLAS DE GUAITA

 

El eminente cabalista ha dedicado al Tarot varios trabajos, com­pilados bajo el título de “El Templo de Satán o la Clave de la Magia Negra”. Se trata de un libro admirable.

 

TEOGONIA DE DIVERSAS RELIGIONES

 

Acabamos de mostrar los tres primeros principios del Tarot, en correspondencia con los descubrimientos filosóficos de algunos auto­res modernos. Bastará con recordar cuanto se ha dicho sobre el arcano primero para hallar igualmente las correspondencias entre las conclusiones obtenidas por Fabre D’Olivet y Claude de Saint Mar­tin. Diremos ahora algunas palabras sobre las relaciones entre las enseñanzas del Tarot y las contenidas en las religiones de diversos pueblos.

TEOGONIA EGIPCIA

 

Osiris es una emanación del gran ser; se revela mediante tres personas:

Ammon, que manifiesta los modelos arquetípicos de las cosas: es el poder.

Phta, el demiurgo, eterno obrero que realiza las ideas primiti­vas: es la sabiduría.

Osiris, el autor del bien, la fuente de toda vida: es la bondad.

“El dios egipcio, cuando se lo considera como la fuerza oculta que revela las cosas, se llama Ammon; cuando es el que realiza las cosas con arte y verdad se llama Phta; en fin cuando actúa como el dios bueno y generoso se le llama Osiris” (Jámblico).

Principio Indeterminable

RA

Trinidad Divina

       +                                                                                                                —

AMMON                                                                                                         PHTA

OSIRIS

TEOGONÍA HINDÚ

Principio Indeterminable

PARABRAHM

       +                                                                                                                    —

BRAHMA                                                                                                        VICHNOU

 Creador                                                                                                         Conservador

SIVA

Transformador

 

 

He aquí además un análisis de esta concepción aplicada a la cosmogonía.

 

COSMOGONÍA HINDÚ PRIMITIVA SEGÚN EL RIG-VEDA

 

“No había ser ni no ser, ni éter, ni esta tienda del cielo; nada desarrollándose ni desarrollado. No había muerte ni inmortalidad; nada separaba la noche oscura del día luminoso. Mas aquél, ÉL, res­piraba solamente con AQUEL de quien sostiene la vida en su seno. Fuera de él nada existía que después haya existido. Las tinieblas lo cubrían, semejante a un océano que nada alumbra. Este Universo era distinto, como los fluidos mezclados con las aguas; mas esta masa que estaba cubierta por una corteza, fue, al fin, organizada por el poder de la contemplación.

En su inteligencia se formó el primer deseo; y resultó ser la simiente productiva originaria. Esta simiente productiva se trans­formó en la providencia o alma sensible; y materia o elemento, ELLA que es sostenida por él en su seno, fue la parte inferior, y ÉL que observa fue la parte superior. ¿Quién conoce exactamente y quién podría afirmar, en este mundo, de dónde y cómo esta creación ha tenido lugar?… Los dioses son posteriores a esta creación del mundo.”

TEOGONÍA CABALÍSTICA

Principio Indeterminable

AIN SOPH

El Absoluto

Trinidad divina

 

+                                                                                                                        -

CHOCMAH                                                                                                     BINAH

La Sabiduría absoluta                                                                           La Inteligencia absoluta

KETHER

La potencia equilibrada absoluta

 

 

 

Podríamos llevar más lejos estas comparaciones, mas sería inútil alargar desmesuradamente nuestro estudio. El lector curioso podrá consultar por sí mismo los resúmenes de las teogonias antiguas y ver la concordancia universal de los principios primitivos en todas las religiones. Nos basta con haber determinado la universalidad de nuestros tres primeros principios, que nombraremos, con los cristia­nos, para ser mejor entendidos:

             +                                                                                                                  -

DIOS EL PADRE                                                                                             DIOS EL HUO

DIOS EL ESPÍRITU SANTO

 

Una vez terminados estos principios, los veremos inmediatamen­te en acción en el curso de la creación.

El primer principio había revelado su existencia en el segundo, llamado por los cristianos: el hijo. En fin, estos dos principios se corporizan en el tercero. He aquí por qué hemos denominado hace un instante al Espíritu Santo: cuerpo de Dios.

Ahora bien; la misma ley de creación, obrando sobre las rela­ciones del primer principio con el segundo, va a manifestarse en la acción del primer ternario sobre sí mismo, para dar nacimiento a la Trinidad siguiente. Dios el padre, principio de la voluntad, se refleja todo entero sobre el rudo Adán, principio del poder; Dios el hijo, principio de la inteligencia se refleja en la graciosa Eva, prin­cipio de la autoridad. En fin Dios total, o Dios el Espíritu Santo, da cuerpo a esas dos unidades místicas y las hace una realidad en la creación equilibrada de Adán-Eva o de la HUMANIDAD.

La “humanidad”, imagen del “amor”, contiene también en ella un principio rudo y astringente (diría Jacobo Boehm) y un princi­pio suave e insinuante. El primero de estos principios, simbolizado por Adán, es el origen de la fuerza brutal, del poder en todas sus manifestaciones. El segundo, simbolizado por Eva, es el origen de la gracia femenina, de la autoridad. Hemos visto que el poder y la auto­ridad se equilibran en el amor.

Cada hombre, molécula reflejada de la humanidad, está hecho a su imagen; contiene en él un Adán, fuente de la voluntad: es el cerebro; una Eva, fuente de la inteligencia, es el corazón; y debe equilibrar el corazón por el cerebro y el cerebro por el corazón, para ser un centro de amor divino.

Lo mismo puede decirse del hombre y de la mujer, los que representan igualmente a Adán y Eva. Mas así como el padre y el hijo se han vuelto realidades en el Espíritu Santo; lo mismo que Adán y Eva han tomado cuerpo en la humanidad; lo mismo el tercer ternario va a tomar nacimiento de la acción recíproca de los otros dos.

La NATURA NATURANTE o creadora surgirá de la acción y de la reacción recíproca de Dios el padre y de Adán. (Los prin­cipios creadores, respectivamente activo y pasivo.) Nace así el fluido universal creador o la vida universal, equilibrando y realizando la inteligencia y la autoridad, que define sus propias cualidades. En fin, el Espíritu Santo y la humanidad, el cuerpo divino y el cuerpo humano, van a unirse y a manifestarse eternamente en el UNIVERSO VIVIENTE, fuente de la atracción universal.

Y así como el Espíritu Santo era el cuerpo de Dios, el hijo su alma y el padre su Espíritu; así como la humanidad era el cuerpo de Adán, Eva su vida o alma, y Adán su Espíritu, así también:

El Universo es el cuerpo de Dios.

La humanidad es el alma de Dios.

Dios es su propio espíritu.

Comprobamos así la opinión de los panteístas cuando definen a Dios como la reunión del Universo, pero comprobamos igualmente el error que cometen cuando le niegan toda conciencia propia. Asi como la conciencia del hombre es independiente de los millones de células que constituyen su cuerpo, así también la conciencia de Dios es independiente de las moléculas del Universo y del hombre, que constituyen su cuerpo y su alma. Se podría destruir una parte del Universo sin disminuir en lo más mínimo la personalidad divina, del mismo modo que se pueden cortar los cuatro miembros a un hombre sin que por esto deje de tener conciencia de la integralidad de su persona. He aquí por qué las conclusiones de Schopenhauer y de Hartmann son en parte erróneas.

Antes de abandonar nuestro estudio admiremos una vez más ese libro maravilloso, ese libro simbólico denominado Tarot, que así define a Dios.

Dios es el absoluto, cuya esencia es impenetrable, cuyo cuerpo es el Universo, la humanidad su alma y su espíritu él mismo.


TEOGONIA

  

ANDROGONÍA

 

Cada hombre contiene un Adán —fuente de la voluntad— es el cerebro; una Eva —fuente de la inteligencia— es el corazón, y debe equilibrar el corazón por el cerebro y el cerebro por el corazón para transformarse en un centro de amor divino.

En la humanidad, principio realizador pasivo de Dios, en cuan­to tal, el padre y el hijo divinos se hallan representados por el hombre. El hombre ejerciendo las funciones de Dios el creador, es el PADRE; la mujer ejerciendo las funciones de Dios el conservador es la MADRE; en fin el AMOR HUMANO realiza la divinidad total en la humanidad. La familia humana es, por lo tanto, la represen­tación de la divinidad sobre la tierra. Es precisamente lo que nos enseña el Tarot, mediante los arcanos menores (rey o el padre, dama o la madre, caballero u hombre joven y valet o niño). Es también lo que la ciencia antigua había comprendido, cuando esta­blecía su organización entera sobre la familia, en vez de hacerlo sobre el individuo, tal como ocurre en nuestros días.

Si la China venerable mantiene todavía en pie, desde hace muchos siglos, su organización social, es porque la fundamentó en la familia.

El ternario humano tiene como característica: Adán, la necesi­dad —imagen y reflejo de la voluntad y el poder—; Eva, la liber­tad —imagen y reflejo de la inteligencia y de la autoridad—; y Adán y Eva, la caridad —imagen y reflejo del amor y de la belleza— que aporta los términos constitutivos.

LA REALIZACIÓN, LA JUSTICIA equilibrada por la prudencia, re­vela la constitución moral del hombre, mientras que la LUZ ASTRAL POSITIVA (OD), la LUZ ASTRAL NEGATIVA (OB) y el FLUIDO AS­TRAL EQUILIBRADO (AOUR) muestra el origen de su constitución física.

La potencia mágica, el coraje y la esperanza manifiestan las cualidades morales del hombre, mientras que la fuerza en potencia de manifestación, la vida reflejada y la fuerza equilibrada indican la influencia del Universo en él.

Así, la ley que gobierna todas estas manifestaciones de Dios en la serie de sus creaciones es la emanación. Del centro único pero insondable, emana a continuación una trinidad de principios abso­lutos, que servirá de modelo a todas las emanaciones posteriores del ser principio. Cada uno de los elementos de esta trinidad se mani­fiesta por dos grandes emanaciones, las que son su fuente original; del primer principio o el padre emana sucesivamente Adán y la naturaleza creadora (naturante, según Spinoza) ; del segundo prin­cipio emana Eva y la naturaleza naturada o receptriz; en fin el principio tercero o Espíritu Santo sirve de modelo a la constitución idéntica de Adán-Eva, o la humanidad y el Universo.

Es así como el ternario emanado de la unidad misteriosa cons­tituye a renglón seguido un septenario formado por las diversas ema­naciones de estos tres principios, tal como los siete colores de la gama luminosa formado por la combinación de los tres colores fun­damentales, emanados ellos mismos de la única luz, y de las siete notas de la gama musical constituidas por la trinidad fundamental de los sonidos.

El septenario, “formado por dos ternarios en el medio de los cuales se contiene la unidad” (Sepher Jesirah), es, en consecuencia, la expresión cabal de un ser totalmente constituido. Es precisamente lo que demuestra la teosofía hindú, mediante los siete principios del hombre y los siete principios del Universo.

Concluimos nuestro estudio sobre el hombre mostrando su cons­titución según el Tarot, el cual demuestra que su cuerpo viene del Universo, su alma del plano astral y su espíritu de Dios.


ANDROGONÍA


COSMOGONÍA

 

A medida que descendemos por la escala de las emanaciones del ser absoluto, los principios se materializan cada vez más y, en con­secuencia, resultan menos metafísicos. El Tarot nos enseña que el Universo es el resultado de la participación de lo humano en los actos creadores de lo divino; profundo misterio que alumbra viva­mente las teorías teológicas de la caída. Jacob Boëhm, el sublime cordelero visionario y Claude de Saint Martin —su admirador y discípulo— dan a este respecto algunas explicaciones, fáciles de com­prender mediante el Tarot. El investigador suficientemente curioso como para tomarse el trabajo de comprobar este aserto, quedará sorprendido de las correspondencias que hallará.

Dios se manifiesta en el Universo mediante la tercera emana­ción ternaria: la naturaleza naturante, realizada en el PRINCIPIO TRANSFORMADOR UNIVERSAL; la naturaleza naturada realizada en la INVOLUCIÓN, y, en fin, en esa misteriosa fuerza cíclica que hemos analizado al estudiar el arcano 15 y que denominaremos: la FUERZA FATAL DEL DESTINO. Este es el Dios adorado por la ciencia mate­rialista, y se ve que en su ignorancia, ofrece sus homenajes a la propia divinidad —en la forma más materialista— creyéndose, no obstante, profundamente atea.

LA MUERTE, LA VIDA CORPORAL y EL DESTINO que regula sus relaciones recíprocas, constituirán los principios conservadores del Universo; en fin, la FUERZA PLÁSTICA, la VIDA INDIVIDUAL y la LUZ ASTRAL EN CIRCULACIÓN nos mostrará los medios de transfor­mación y de realización utilizados por el Cosmos.

Mas éstos son principios abstractos; si deseamos verlos en acción consideremos el ternario siguiente. El principio transformador uni­versal revela su existencia por la DESTRUCCIÓN de los seres y de las cosas; más de inmediato el principio opuesto por la involución, IN­MORTALIZA la destrucción por el influjo de las nuevas corrientes di­vinas en el caos. Así también, Adán, se materializa por LA CAÍDA de su espíritu en la materia, fuente de la MUERTE; mas la vida cor­poral, fuente de la esperanza, nace y concede los medios de rescatar la falta por el sufrimiento del CUERPO MATERIAL. Por último aparece la propia materia, último término de la involución, después de la cual comenzará la grandiosa evolución hacia el centro primitivo.

Creemos inútil manifestar que solamente hemos querido descri­bir a grandes rasgos las enseñanzas del Tarot respecto de la teogonia, la androgonía y la cosmogonía, sin entrar en mayores detalles. Se trata de un asunto demasiado grave; muy lejos de nosotros la inten­ción de aparecer ni siquiera como un mero comentador de tan pro­funda metafísica.


COSMOGONÍA


Resumiendo ahora la involución de los tres grandes principios:

 

de Dios EL PADRE emanaron sucesivamente:

ADÁN                                                                                   LA VOLUNTAD

LA NATURALEZA                                                              EL PODER

       NATURANTE                                                               EL FLUIDO UNIVERSAL

después sus formas                                                           CREADOR

Adán realizado en el padre ha producido la realización y la luz astral, mientras que la voluntad se realizaba en la necesidad, el poder en la potencia mágica y el fluido universal creador en la fuerza en potencia de manifestación.

La naturaleza naturante realizada en el principio transformador universal a producido la muerte y la fuerza plástica universal con sus formas: la destrucción, la caída adámica y el mundo visible. He aquí los principios emanados del padre y que lo representan:

Resumámolos en un cuadro.

Los otros dos cuadros, construidos siguiendo el mismo plan, dan la emanación de los otros dos principios del primer ternario.

Hemos consignado en la introducción al estudio del simbolismo un cuadro cifrado que permitía determinar de inmediato el sentido de una lámina cualquiera del Tarot.

Apliquemos ahora cuanto hemos señalado respecto al simbolis­mo de cada una de las láminas y construiremos de esta manera el resumen general del simbolismo de los arcanos mayores.

El cuadro así formado nos dará el sentido de todos nuestros principios, cualquiera que éste sea, he aquí cómo:

 

USO DEL CUADRO

1° Buscad en la columna horizontal, a la izquierda del principio considerado, el sentido que se halla anotado.

2° Conocido que sea este sentido, volved a vuestro principio y buscad en la columna vertical, debajo, el gran principio (Dios, hom­bre o Universo) allí indicado.

3° Combinad el sentido obtenido anteriormente con el nombre situado en la columna Vertical, añadiendo a continuación la palabra (el mismo o manifestado) escrito en la columna vertical que con­tiene el principio cuyo sentido buscáis.

Un ejemplo servirá para aclarar las ideas.

Propongámonos determinar el sentido de LA MADRE:

Primer término del arcano 8.

1° Busco en la columna horizontal el nombre MADRE, y en­cuentro en la primera columna vertical la siguiente leyenda:

Principio conservador activo.

La madre es el principio conservador activo; ¿de qué?

2° Para saberlo, busco en la columna vertical en la que se halla escrito el nombre MADRE, y al final de la columna hallo la inscrip­ción hombre o humanidad.

La madre es el principio conservador de la humanidad.

3° Añado entonces el nombre humanidad el que se halla situado en la pequeña columna vertical que contiene la palabra MADRE; leo:

Él mismo, tratándose del hombre, o ella misma si nos referimos a la humanidad. Diremos entonces:

La madre es el principio conservador activo del hombre (él mismo) o de la humanidad (ella misma).

Este ejemplo explica claramente el uso del cuadro en cuestión.

CUADRO QUE INDICA EN CIFRAS LAS REVOLUCIONES DE IOD HE VAU HE (ARCANO POSITIVO)

(iod — 1, hé — 2, vau — 3, hé — 4)

 

CLAVE DEL CUADRO ANTERIOR


TERCERA PARTE

 

APLICACIONES DEL TAROT

 

A la memoria de mi maestro espiritual, NIZIER PHILLIPE, De Lyon.

Al teósofo AMARAVELLA.

no comment
August 14th, 2007

Arcanos 19 a 21

admin in Historia del Tarot

ARCANOS 19 A 21

 

La coph y el Sol — La resch y el Juicio — La shin y el Loco — La thau y el Sol — El ternario de transición.

 

19° LETRA HEBRAICA (COPH)

 

ORIGEN DEL SIMBOLISMO DE LA DECIMONOVENA LAMINA DEL TAROT

Jeroglíficamente la coph expresa un arma cortante, todo lo que es útil al hombre, lo que lo defiende y le presta ayuda. Por lo tanto la coph es un signo eminentemente comprensivo, astringente y cortante; es la imagen de la forma aglomerante y restrictiva, de aquí la idea de “existencia material”. Incluye asimismo los carac­teres de la letra coph en el sentido de la materialización completa aplicados, desde luego, a los objetos puramente físicos. Veamos la progresión del signo:

 (he 5). La vida universal.

 (heth 8). La existencia elemental. El esfuerzo de la natu­raleza.

  (caph 11). La vida asimilada referida a las formas naturales.

 (coph 19). La existencia material expresándose en las formas.

Astronómicamente, la letra coph corresponde al signo zodiacal Piscis.

DECIMONOVENA LAMINA DEL TAROT

 

EL SOL

      

Dos niños desnudos encerrados en un cerco amurallado. Enci­ma, el sol lanza sus rayos sobre la tierra; gotas de oro que se desprenden del astro rey caen alrededor de los niños.

El espíritu se halla ahora en la parte superior. Ya no es la luz reflejada, como en el arcano precedente, la que aclara esta figura, sino la luz creadora, la luz del Dios de nuestro Universo. El cerco amurallado nos informa que nos hallamos todavía en el mundo visible o material. Los niños representan los fluidos creadores, po­sitivo y negativo del ser naciente.

1° Despertar del espíritu. Transición del mundo material al mundo divino. La materia como función de Dios: .

LOS ELEMENTOS

 

2° El cuerpo del hombre se renueva:

LA NUTRICIÓN, LA DIGESTIÓN

 

3° La materia del mundo comienza su ascensión hacia Dios:

EL REINO MINERAL

RELACIONES:

JEROGLÍFICO PRIMITIVO: Un hacha, arma cortante

ASTRONOMÍA: Piscis

MES: Febrero

LETRA HEBRAICA: Coph (simple)

SIGNIFICADOS:

LOS ELEMENTOS

 

LA NUTRICIÓN

La digestión

 

EL REINO MINERAL


 

20° LETRA HEBRAICA (RESCH)

 

ORIGEN DEL SIMBOLISMO DE LA VIGÉSIMA LAMINA DEL TAROT

Jeroglíficamente, la resch representa la cabeza del hombre. De aquí la idea de todo aquello que posee en sí un movimiento propio y terminante. Es el signo del movimiento propio; malo o bueno, expresa la renovación de las cosas, por lo que a su movimiento se refiere.

La resch es una letra doble y corresponde astronómicamente a Saturno.

VIGÉSIMA LAMINA DEL TAROT

 

EL JUICIO

          

 

 

Una tumba se abre y un hombre, una mujer y un niño aparecen juntando las manos en signo de adoración. ¿Es posible expresar con mayor acierto el despertar de la naturaleza bajo la influencia del verbo? ¿Cómo no admirar la justeza del símbolo que traduce el jeroglífico hebraico correspondiente?

1° Regreso al mundo divino. El espíritu vuelve a entrar en posesión de sí mismo:

EL MOVIMIENTO PROPIO Y DETERMINADO

 

2° La vida se renueva por su propio movimiento:

LA VIDA VEGETATIVA, LA RESPIRACIÓN

 

3° La materia del mundo aumenta en un grado su ascensión hacia Dios:

EL REINO VEGETAL

RELACIONES:

JEROGLÍFICO PRIMITIVO: La cabeza del hombre

ASTRONOMÍA: Saturno

DÍA: Sábado

LETRA HEBRAICA: Resch (doble)

SIGNIFICADOS:

EL MOVIMIENTO PROPIO

Y DETERMINADO

 

LA RESPIRACIÓN

La vida vegetal

 

EL REINO VEGETAL


 

•21a LETRA HEBRAICA (SCHIN)

 

ORIGEN DEL SIMBOLISMO DE LA VIGESIMOPRIMERA LÁMINA DEL TAROT

Jeroglíficamente, la schin expresa lo mismo que la zaïn y la samech; es una flecha, un objeto que persigue una meta. Mas el movimiento, directo en la zaïn y circular en la samech, adquiere aquí las características de un movimiento rítmico y periódico, tal como ocurre con el péndulo. Por esto la schïn es el signo de la duración relativa y del movimiento alternativo, mientras que la samech expresa el movimiento cíclico y, en consecuencia, la duración abso­luta. Esta letra es una de las tres letras madres.

VIGESIMOPRIMERA LÁMINA DEL TAROT

EL LOCO

     

Un hombre de aspecto distraído y cubierto con un bonete de loco, una alforja a la espalda y el traje deshilachado, camina sin preocuparse, al parecer, de que un perro le muerde la pierna. Mar­cha sin mirar el precipicio que se abre a sus pies y en el cual se halla un cocodrilo dispuesto a devorarlo. Es la imagen de la situa­ción a que arriba el ser humano cuando sus pasiones lo dominan. Desde el punto de vista moral, estos cuatro versos de Eliphas Levi explican magníficamente el simbolismo.

Sufrir es trabajar, es cumplir su tarea. Desgraciado de los perezosos que duermen sobre el camino.

El dolor, como un perro, muerde los talones del cobarde, quien por un solo día perdido, sobrecarga su mañana.

1° Regreso, en forma más activa, al mundo divino. La perso­nalidad se afirma

EL MOVIMIENTO DE DURACIÓN RELATIVA

 

2° La intelectualidad se perfila bajo la influencia de la evo­lución :

LA INERVACIÓN, EL INSTINTO

 

3° La materia alcanza su máximo de progresión material:

EL REINO ANIMAL

RELACIONES:

JEROGLÍFICO PRIMITIVO: Una Flecha

LETRA HEBRAICA: Schin (una de las tres letras madre)

SIGNIFICADOS:

 

EL MOVIMIENTO DE DURACIÓN RELATIVA

 

El Instinto

LA INERVACIÓN

 

EL REINO ANIMAL


22» LETRA HEBRAICA (THAU)

 

ORIGEN DEL SIMBOLISMO DE LA VIGESIMOSEGUNDA LAMINA DEL TAROT

Jeroglíficamente, la thau expresa el seno, al igual que la daleth (arc. 4); pero más específicamente es el signo de la reciprocidad, la imagen de la mutualidad y de la reciprocidad. Es el signo de los signos, pues une a los caracteres de daleth (arc. 4) y a la fuerza de resistencia y de protección de la teth (arc. 9), la idea de per­fección (que es la esencia de su símbolo).

En el primitivo alfabeto hebraico, la teth se presentaba por una cruz (+); es una letra doble y representa astronómicamente al sol.

VIGESIMOSEGUNDA LAMINA DEL TAROT

 

EL MUNDO

      

En el centro de una elipse aparece una joven desnuda. En cada mano sostiene una varita. Mantiene las piernas cruzadas, tal como lo hace el ahorcado del arcano 12. En las esquinas de la lámina aparecen, sucesivamente, los cuatro animales citados por los evange­listas y las cuatro formas de la Esfinge: El hombre, el león, el toro y el águila. Este símbolo representa el macrocosmo y el micro­cosmo, es decir Dios y la creación o la ley del absoluto. Las cuatro figuras representan las cuatro letras del nombre sagrado y también los cuatro símbolos superiores del Tarot.

El Basto o iod = Fuego.

La Copa o he = Agua.

La Espada o vau = Tierra.

El Oro o 2a he = Aire.

Esta relación puede escribirse así:

Entre el nombre sagrado (Dios) y el centro de la figura se ve un círculo y una elipse que representa a la NATURALEZA en su curso regular y fatal, es por esto que Guillermo Postel le da el nombre de “Rota” (rueda). En cuanto al centro de la figura, representa la humanidad ADÁN-EVA, tercer término de la gran serie del absoluto cuya constitución es la siguiente:

El absoluto impenetrable, EN SOPH de los cabalistas, PARABRAHM de los hindúes:

El espíritu del absoluto o Dios: 1° septenario

El alma del absoluto o el hombre: 2° septenario

El cuerpo del absoluto o el universo: 3° septenario

Esta lámina resume nuestro trabajo y prueba el rigor lógico de nuestras deducciones. Una simple figura resume cuanto, dejamos expuesto.

Este símbolo nos da con toda exactitud los elementos de la construcción del Tarot: la figura central reproduce un triángulo (la cabeza y dos brazos extendidos) en cuya parte superior se halla una cruz, es decir, la figura del septenario cuyo vértice superior sostiene una cruz.

Las cuatro esquinas reproducen los cuatro grandes símbolos del Tarot. El centro reproduce la interacción de estos símbolos figurados por los 10 números de los arcanos menores y las 22 letras de los mayores. Por último, el centro mismo, expresa en particular la ley septenaria de los arcanos mayores.. Y dado que este septenario ocupa precisamente el centro de los tres círculos, correspondientes a los tres mundos, queda determinado una vez más el sentido de los 21 arcanos mayores (3 X 7 = 21).

A continuación exponemos las aplicaciones de la lámina 21.

Esta misma lámina nos facilitará las normas de nuestro juego para aplicarlas al año, la filosofía, la cábala, etcétera.

EL TERNARIO DE TRANSICIÓN:

 

 

 

REPRODUCCIÓN DIVINA

 

REPRODUCCIÓN DEL HOMBRE                      REPRODUCCIÓN DEL UNIVERSO

21

(en un círculo)

El Absoluto

encerrando en sí mismo

EL HOMBRE

EL UNIVERSO

 

            

            

Tarot de Court de Gébelin Los Ases


A la memoria del autor de “Los Grandes Misterios”

el filósofo EUGENIO ÑUS.

no comment
August 14th, 2007

Arcanos y Cosmogonia

admin in Historia del Tarot

39 SEPTENARIO — ARCANOS 13 y 19 COSMOGONÍA

Llave del tercer septenario — La mem y la Muerte — La noun y la Temperanza — La samech y el Diablo — La Gnaïn y la Casa de Dios — La tsade y la Luna — Resumen del tercer septenario — Constitución del Universo.

 

 

CLAVE DEL TERCER SEPTENARIO DISPOSICIÓN DE LAS FIGURAS

 

 

 

El primer septenario nos ha mostrado el “mundo de los prin­cipios” o de la creación. El segundo nos ha desarrollado el “mundo de las leyes” o de la conservación. El tercero nos enseñará el “mundo de los hechos”, de la transformación. Veremos ahora cómo se establece la circulación entre los dos primeros septenarios.


13° LETRA HEBRAICA (LA MEM)

ORIGEN DEL SIMBOLISMO DE LA DECIMOTERCERA LÁMINA DEL TAROT

Jeroglíficamente la mem designa a la mujer, compañera del hombre. Por lo tanto evoca la idea de todo lo que es fecundo y capaz de crear. Constituye el signo maternal y femenino por exce­lencia, el signo local y plástico, imagen de la acción exterior y pasiva. Su uso al final de los nombres, adquiere una significación colectiva, pues desarrolla al ser en el espacio indefinido.

Dado que la creación exige una destrucción correspondiente y de sentido contrario, la mem ha figurado también las regeneraciones nacidas de la construcción anterior, es decir las transformaciones y, en consecuencia, la muerte (concebida como el pasaje de un mundo a otro).

La mem es una de las tres letras madres.

DECIMOTERCERA LAMINA DEL TAROT

 

LA MUERTE

 

      

Las ideas que este arcano debe expresar son las de la destrucción, precediendo o siguiendo a la regeneración. Un esqueleto sesga las cabezas de un campo, del cual surgen por todas partes pies y manos de hombres, a medida que el esqueleto prosigue su obra.

Las obras de la cabeza (concepción) se vuelven inmortales tan pronto han sido realizadas (manos y pies).

El arcano 13 ocupa el justo medio entre el arcano 10 (la for­tuna) y el 16 (la destrucción).

10+16 = 26  ;  26/2 = 13

 

Trece, es pues, el término medio entre la iod (principio de la creación) y la hain (principio de la destrucción).

El arcano 18 es el complementario del 13, así como el 5 lo es del 12, y el 12 del 7. (Ver arcanos 8 y 5.)

      13                                                                                        18              

La muerte                              se completa con                   La Luna

   13 + 18 = 31

 31 = 4 = 10 = 1

           14                                                                                      17

La Temperanza                    se completa con                   Las Estrella

     14+17=31

     15                                                                                             16

El Diablo                               se completa con                   La Destrucción

   15 + 16 = 31

La decimotercera lámina del Tarot está ubicada entre el mundo invisible y el visible. Resulta así ser el lazo universal de la natu­raleza, el medio en virtud del cual las influencias reaccionan de un mundo sobre el otro. Representa:

1° Dios el transformador:

EL PRINCIPIO TRANSFORMADOR UNIVERSAL

Destructor y Creador

 

2° El negativo de la realización:

LA MUERTE

 

3° La luz astral como función del creador:

LA FUERZA PLÁSTICA UNIVERSAL

(Equilibrio entre la muerte y la fuerza transformadora)

RELACIONES:

JEROGLÍFICO PRIMITIVO: La Mujer

LETRA HEBRAICA: Mem (una de las tres letras madres)

SIGNIFICADOS:

 

EL PRINCIPIO TRANSFORMADOR UNIVERSAL

Destructor creador

 

LA MUERTE

 

LA FUERZA PLÁSTICA UNIVERSAL


14a LETRA HEBRAICA (NOUN)

 

ORIGEN DEL SIMBOLISMO DE LA DECIMOCUARTA LAMINA DEL TAROT

Jeroglíficamente, la noun expresa el producto de la mujer, es decir un hijo, un fruto; y, en general, cualquier ser creado. Esta letra se ha transformado en la imagen del ser creado o reflejado, el signo de la existencia individual y corporal. Al final de un nombre, constituye el signo aumentativo, confiriéndole la extensión indivi­dual que la cosa representada puede alcanzar. Astronómicamente corresponde al signo zodiacal SCORPIUS.

Resumiendo: la noun personifica el producto de cualquier com­binación, el resultado de la acción de las fuerzas ascendentes o creadoras y de las descendentes o destructivas (simbolizadas por la estrella de Salmón).

DECIMOCUARTA LAMINA DEL TAROT

 

LA TEMPLANZA

 

     

 

He aquí las ideas que este símbolo debe expresar:

1° La combinación de los fluidos.

2° La individualización de la existencia.

El genio del sol vierte desde un cántaro de oro a otro de plata las esencias fluídicas de la vida (primera idea).

Estas esencias pasan de uno a otro vaso sin verter una sola gota (segunda idea).

La lámina 14 representa a la joven del arcano 11, que volve­remos a hallar en la 17. La corriente vital, representada en el arca­no 11 por el símbolo que ostenta sobre la cabeza, pasa aquí de un cántaro al otro; en el arcano 17 veremos la expansión de esta corriente.

La decimocuarta lámina del Tarot nos muestra los fluidos que circulan en la naturaleza.

1° Combinación de los fluidos y de los pasivos. Introducción del espíritu en la materia y reacción e la materia sobre el espíritu:

INVOLUCIÓN

 

2° Reflejo de la justicia en el mundo material:

LA TEMPERANZA

 

39 Fijación de la vida refleja. Encarnación de la vida:

LA VIDA INDIVIDUAL Y CORPORAL

RELACIONES:

JEROGLÍFICO PRIMITIVO: Un fruto

ASTRONOMÍA: Escorpio

MES: Octubre

LETRA HEBRAICA: Noun (simple)

SIGNIFICADOS:

 

LA INVOLUCIÓN

El Espíritu desciende en la materia

 

LA TEMPERANZA

 

LA VIDA INDIVIDUAL Y CORPORAL

 


 

15a LETRA HEBRAICA (SAMECH)

 

ORIGEN DEL SIMBOLISMO DE LA DECIMOQUINTA LÁMINA DEL TAROT

 

Jeroglíficamente la samech expresa las mismas ideas de la zaïn, es decir una flecha, un arma cualquiera; mas en este caso la idea se completa mediante una nueva concepción: el movimiento circular realizado por la misma, lo que presupone que cualquier objeto en movimiento tendrá como signo representativo a la flecha (si este movimiento es circular). Ahora bien: el límite del círculo es la circunferencia; por lo tanto es la circunferencia la que delimita la superficie o área circunscripta por ella.

Esta idea de una circunferencia, cuyos límites no pueden ser sobrepasados, es lo que ha dado pie al concepto de destino, de fatalidad (superficie del círculo sobre la cual juega libremente la voluntad humana, pero cuya circunferencia señala el dominio del destino). La serpiente que se muerde la cola, es el símbolo que traduce el concepto anterior, al mismo tiempo que la imagen del año (anillo), y de las revoluciones fatales y determinadas de los tiempos.

La samech constituye el lazo (zaïn) reforzado y replegado sobre sí mismo. Como letra simple corresponde al signo zodiacal Sagi­tario.

DECIMOQUINTA LAMINA DEL TAROT

 

EL DIABLO

      

En todas las cosmogonías, el diablo representa esa misteriosa fuerza astral cuyo origen revela el jeroglífico que caracteriza a samech. Una observación atenta del símbolo nos permitirá encon­trar los mismos datos que hemos hallado ya en diversas láminas del Tarot, pero presentadas bajo un nuevo aspecto. En efecto, colo­cad al mago al lado del diablo y no tardaréis en descubrir que los brazos de ambos personajes realizan el mismo gesto, mas de una manera invertida. El mago dirige su mano derecha hacia el Universo y la izquierda hacia Dios; el diablo, en cambio, eleva la derecha hacia el cielo y la izquierda hacia la tierra. En lugar de la varita mágica e iniciatriz del mago, el diablo muestra la antor­cha encendida, símbolo de la magia negra y de la destrucción.

Al lado del diablo, y equilibrados por él, se hallan dos perso­najes (que reproducen el mismo símbolo de las dos mujeres del arcano 6 —El enamorado—), y que también se hallan represen­tados por los montantes de la horca del ahorcado (arc. 12).

La fuerza animatriz universal, representada por el arcano 3, se ha transformado aquí en la fuerza destructora universal. El cetro de Venus-Urano se ha transformado en la antorcha del demo­nio y las alas del ángel en los odiosos alones del Dios del mal.

El arcano 3 simboliza el Espíritu Santo o la providencia de Fabre D’Olivet.

15+3 = 18  ;  18/2 = 9

El arcano 9, término medio entre ambas figuras, simboliza la prudencia o la voluntad humana de Fabre D’Olivet.

El diablo ha materializado sobre su cabeza el fluido universal que envolvía la cabeza del mago, tal como lo demuestra los dos cuernos (los cuales muestran seis puntas cada uno) que lo decoran. Se halla sentado sobre un cubo que descansa sobre una bola, para indicar el dominio de la materia (cubo) sobre el espíritu (la esfera).

Del simbolismo de la 15a lámina del Tarot se obtienen los si­guientes significados:

1° EL DESTINO (el azar)

2° LA FATALIDAD, resultado de la “caída” de Adán-Eva.

3° El fluido astral que individualiza.

NAHASH, el guardián del umbral

RELACIONES:

JEROGLÍFICO PRIMITIVO: La Serpiente

ASTRONOMÍA: Sagitario

MES: Noviembre

LETRA HEBRAICA: Samech (simple)

SIGNIFICADOS:

 

EL DESTINO

El azar

 

LA FATALIDAD

Resultado de la caída de Adán-Eva

 

NAHASH

El Dragón del umbral


 

16° LETRA HEBRAICA (GNAÏN)

 

ORIGEN DEL SIMBOLISMO DE LA DECIMOSEXTA LÁMINA DEL TAROT

 

La gnaïn expresa el mismo jeroglífico que la vau (6), sola­mente que en este caso el jeroglifico se ha materializado. Es el signo del sentido material. En su aspecto degenerado, este signo expresa también todo lo que es curvo, falso, perverso y malo.

Astronómicamente esta letra corresponde al signo zodiacal Ca­pricornio.

DECIMOSEXTA LAMINA DEL TAROT

 

LA TORRE

      

 

Una torre cuyas almenas han sido destruidas por el rayo. Un hombre coronado y otro sin corona se precipitan al vacío, arras­trados por las ruinas. Uno de ellos reproduce la forma de la letra gnaïn.

En esta figura vemos aparecer, por primera vez, la imagen de una construcción material. Volveremos a encontrar este símbolo en los arcanos 18 y 19. Se trata aquí del mundo visible o material en el cual se encarna el mundo invisible o espiritual. Figura la caída de Adán en la materia, el cual seguirá materializándose cada vez más hasta alcanzar el arcano 18, punto en el cual la materialización alcanzará su valor óptimo.

El sentido de este arcano deriva en su totalidad de esta idea de caída, de materialización de la letra vau.

1° Materialización de Dios al Espíritu Santo. (Ver arc. 3.)

Introducción del Espíritu Santo en el mundo visible. El Espí­ritu Santo obrando como el Dios de la materia.

DESTRUCCIÓN DIVINA

 

2° Materialización de Adán-Eva, en estado espiritual hasta este momento. Entrada de Adán-Eva en el mundo visible:

LA CAÍDA (Reflejo de la muerte)

 

3° Materialización del Universo-principio:

EL MUNDO VISIBLE

 

 

RELACIONES:

JEROGLÍFICO PRIMITIVO: Vau (lazo material)

ASTRONOMÍA: Capricornio

MES: Diciembre

LETRA HEBRAICA: Gnaïn (simple)

SIGNIFICADOS:

 

DESTRUCCIÓN DIVINA

 

LA CAÍDA

 

EL MUNDO VISIBLE


 

17° LETRA HEBRAICA (PHE)

 

ORIGEN DEL SIMBOLISMO DE LA DECIMOSÉPTIMA LAMINA DEL TAROT

Jeroglíficamente, la phé expresa las mismas ideas que la beth (arc. 2), mas en un sentido más “expansivo”. Si la beth significa fundamentalmente la boca del hombre como órgano de la palabra, la phé significa más bien el producto de este órgano, esto es la palabra.

Es el signo de la palabra y de todo aquello que con ella se relaciona. Es el “verbo en acción” en la naturaleza con todas sus consecuencias. Así esta letra se relaciona astronómicamente con Mercurio, Dios de la palabra y de la difusión científica o comercial, Dios del intercambio universal entre todos los seres de todos los mundos.

La phé es una letra doble.

DECIMOSÉPTIMA LÁMINA DEL TAROT

 

LA ESTRELLA

 

      

 

Las ideas que este símbolo debe expresar son:

I° La expansión de los fluidos.

2° Su eterna renovación.

Una joven desnuda vierte sobre la tierra los fluidos de la vida universal, mediante dos copas.

El genio del sol (arc. 14) ha descendido ahora hasta nosotros, en la figura de esta joven, imagen de la eterna juventud. Los fluidos que antes trasvasaba de una a otra ánfora, los vuelca ahora sobre la tierra (primera idea).

Esta joven está coronada por siete estrellas, en el medio de las cuales resplandece una de mayor tamaño. Cerca de la joven un Ibis o también una mariposa, depende del Tarot que se considere, se posa sobre una flor.

Volvemos a hallar aquí el símbolo de la inmortalidad. El alma (Ibis o mariposa) debe sobrevivir al cuerpo, el cual no es más que un instrumento de experiencia (flor efímera). El coraje nece­sario para resistir las pruebas, vendrá de lo alto. (Astros.)

La caída de lo divino y lo humano en lo material, tan pronto se ha operado, surge una voz misteriosa que viene a renovar el coraje del pecador, permitiéndole entrever la ascensión Futura en virtud de las pruebas que sufrirá. Esta lámina balancea los nocivos efectos de la precedente. Esto explica su significado.

1° Oposición a la destrucción. Nada se destruye definitiva­mente. Todo es eterno e inmortal en Dios:

INMORTALIDAD

Creación del alma humana

 

2° La caída no es irreparable, nos dice ese sentimiento íntimo al que denominamos:

LA ESPERANZA

 

3° El Universo visible contiene en sí la fuente de su diviniza­ción, es:

LA FUERZA DISPENSADORA DE LOS FLUIDOS

(que le da los medios para renovar eternamente sus creaciones después de la destrucción)

RELACIONES:

JEROGLÍFICO PRIMITIVO: La Palabra (la boca y la lengua)

ASTRONOMÍA: Mercurio

DÍA: Miércoles

LETRA HEBRAICA: Phé (doble)

SIGNIFICADOS:

 

LA INMORTALIDAD

 

LA ESPERANZA

 

LA FUERZA DISPENSADORA

DE LOS FLUIDOS


 

18° LETRA HEBRAICA (TSADE)

 

ORIGEN DEL SIMBOLISMO DE LA DECIMOOCTAVA LÁMINA DEL TAROT

Jeroglíficamente, la tsade expresa las mismas ideas de la teth (arc. 9), sobre todo la idea de término, meta, fin. Por lo tanto cons­tituye un signo final y determinativo que se relaciona con las ideas de límite, de escisión, de solución, etc. La tsade, letra simple, corres­ponde al signo zodiacal Libra.

DECIMOOCTAVA LAMINA DEL TAROT

 

LA LUNA

      

RELACIONES:

JEROGLÍFICO PRIMITIVO: Un techo

ASTRONOMÍA: Libra

MES: Enero

LETRA HEBRAICA: Tsade (simple)

SIGNIFICADOS:

 

EL CAOS

 

EL CUERPO MATERIAL

Y SUS PASIONES

 

LA MATERIA

Acabamos de recorrer los escalones que el espíritu desciende en su caída en la materia. Estamos ya en el fin: el espíritu se halla totalmente materializado (es precisamente lo que nos enseña la lámina 18).

Un campo débilmente iluminado por la luna.

La luz, símbolo del alma, se proyecta ahora indirectamente, lo que nos enseña que el mundo material se halla iluminado por re­flejo.

El campo se halla limitado por dos torres, que sirven de mo­jones. De la luna se desprenden gotas de sangre.

El mundo material es la meta final hacia la cual tiende el espíritu. Nada puede descender de más allá, es lo que indican las torres. Las gotas de sangre representan el descenso del espíritu en la materia.

Un sendero rociado por gotas de sangre se pierde en el hori­zonte. En el trayecto un perro y un lobo aúllan a la luna. Un cangrejo sale del agua y trepa entre los dos animales.

La introducción del espíritu en la materia representa una caída tan considerable que todo conspira para aumentarla. Los espíritus serviles (perros), las larvas feroces (lobos) y los elementales rampantes (cangrejos) vigilan la caída del alma en la materia para ensayar de oprimirla todavía más.

1° Final de la materialización divina. Punto final de la invo­lución:

EL CAOS

 

29 Final de la materialización adámica:

EL CUERPO MATERIAL Y SUS PASIONES

 

3° Final de la materialización física:

LA MATERIA

Con el tercer septenario termina la “involución”, es decir el descenso del espíritu en la materia. Las tres últimas cartas del Tarot nos indicarán de qué manera las fuerzas emanadas progresivamente volverán a su principio común mediante la “evolución”.


3° SEPTENARIO

 

CONSTITUCIÓN DEL UNIVERSO

 

 

 

 

 

                   

 


Al filósofo místico SEDIR.

no comment
August 14th, 2007

La gran sacerdotisa

admin in Historia del Tarot

LA  GRAN SACERDOTIZA

2

            

 

El mismo Dios, o Dios el padre, se refleja y produce el naci­miento de Dios el hombre o Dios el hijo, negativo en relación a su creador. El hombre es el receptor divino, por lo tanto esta se­gunda lámina del Tarot expresará todas las ideas de la primera con­cebida negativamente.

La primera lámina representaba a un hombre de pie; ésta, en cambio, representa lo contrario: una mujer sentada. (Primera idea de pasividad representada por la mujer y por la posición.)

El hombre estaba revestido con los atributos del poder y situa­do en el medio de la naturaleza. La mujer se halla ornamentada con los atributos de la autoridad y de la persuasión y se halla colo­cada bajo el pórtico del templo de Isis, entre dos columnas.

Idea de recinto sagrado, de receptor divino.

2.

LA PAPISA

 

RELACIONES:

JEROGLÍFICO PRIMITIVO: La boca del hombre

CÁBALA: Chocmah

ASTRONOMÍA: La Luna

DÍA DE LA SEMANA: Lunes

ARCHEÓMETRO: Beth (doble).

SIGNIFICACIONES:

Reflejo de Dios el padre u Osiris

DIOS

El hijo

Isis

iod de hé

hé hé

 

Reflejo de Adán

EVA

La mujer

hé de hé

hé hé

Reflejo de la naturaleza naturante

LA NATURALEZA NATURADA

vau de hé

hé de hé

Las dos columnas expresan lo positivo y lo negativo tal, como los brazos del mago.

La mujer se halla coronada con una tiara, sobre la que des­cansa el creciente lunar, y envuelta por un velo transparente, cuyos pliegues caen sobre su rostro. Lleva sobre el pecho la cruz solar y sobre sus rodillas un libro abierto que cubre a medias con su manto.

Tal es la imagen de Isis, la naturaleza, de la cual no hay que levantar el velo ante los profanos. Las enseñanzas de Isis son de orden oculto, tal como lo indica el libro; es ella la que enseña al mago los secretos de la verdadera cábala y de las ciencias ocultas. Este profundo símbolo merece toda nuestra admiración.

La primera lámina expresaba a Osiris en los tres mundos, la segunda nos dará la significación de Isis, compañera de Osiris: “En Dios, es el reflejo de Osiris, el reflejo de Dios el padre: Isis o Dios el hijo. En el hombre es el reflejo de Adán, del hombre absoluto: Eva, la mujer, la vida. En el Universo es el reflejo de la naturaleza naturante: la naturaleza naturada”.


3a LETRA HEBRAICA (GHIMEL)

ORIGEN DEL SIMBOLISMO DE LA TERCERA LÁMINA DEL TAROT

 

La ghimel expresa, jeroglíficamente, la garganta, la mano del hombre semicerrada y en actitud de apresar un objeto. De aquí todo lo que rodea, todo hueco, un canal, un cerco. La garganta es el lugar donde se forma, donde se corporifica, me atrevería a decir, la palabra concebida en el cerebro; así la ghimel es el símbolo del envolvimiento material de las formas espirituales, de la generación orgánica en todos sus aspectos, de todas las ideas que se derivan de los órganos corporales o de sus acciones. La generación es el misterio en virtud del cual el espíritu se une a la materia, y me­diante el cual lo divino se transforma en humano. Con estas expli­caciones comprenderemos fácilmente lo que representaba Venus-Urania.

LA TERCERA LAMINA DEL TAROT

LA EMPERATRIZ

3

           

El símbolo debe expresar la idea de generación, de corporización en todos los mundos.

RELACIONES:

JEROGLÍFICO PRIMITIVO: La mano en la acción de asir.

CÁBALA: Binah

ASTRONOMÍA: Venus

DÍA: Viernes

LETRA HEBRAICA: Ghimel (doble)

SIGNIFICACIONES:

Dios el Espíritu Santo “Horus”

LA FUERZA ANIMATRIZ UNIVERSAL

iod de vau

vau-vau

 

Adán-Eva

LA HUMANIDAD

hé de vau

vau-vau

 

El Mundo

vau de vau

vau-vau

2° hé de vau

vau-vau

UNA MUJER VISTA DE FRENTE

 

Es en los costados de la mujer que el ser humano se reviste de su cuerpo, se corporifica.

La mujer aparece con alas, o bien en el centro de un sol radiante.

“Idea de la espiritualidad del principio animador de los seres.”

Aprisiona un águila en su mano derecha.

“El águila es el símbolo del alma y de la vida (Espíritu Santo).”

En su mano izquierda ostenta un cetro, signo astrológico de Venus.

“El cetro está sostenido por la mano izquierda para indicar la influencia pasiva que ejerce la naturaleza, Venus-Urano, o la mujer durante la generación de los seres.”

Está coronada por una corona de doce puntas o también de doce estrellas.

“Signo de la difusión del principio animador a través de todos los mundos y del sol a través del zodíaco.”

 

La tercera lámina del Tarot muestra el resultado de la acción recíproca de los dos primeros términos que se neutralizan en un mismo principio. Es éste el “elemento neutro” de Wronski, base de cualquier sistema de realidad.

La fuerza creadora u Osiris y la fuerza conservadora o Isis se neutralizan en la fuerza equilibrante, que resume en ella las pro­piedades, tan diferentes, de las dos primeras formas.

En Dios será el equilibrio del padre y del hijo, o:

Dios el Espíritu Santo

HORUS

La fuerza animatriz universal

En el hombre será el equilibrio de Adán-Eva o la humanidad:

Adán-Eva

La humanidad

 

En el Universo será el equilibrio de la naturaleza naturante y de la naturaleza naturada:

El Mundo (concebido como un ser)

El principio creador y el principio receptor, habiendo produ­cido por su acción recíproca el principio transformador, crea una entidad completamente nueva. Esta entidad corresponderá a la “se­gunda hé” del nombre sagrado, y, en consecuencia, indicará la transición de una serie a otra.

4° LETRA HEBRAICA (DALETH)

 

ÓBICES DEL SIMBOLISMO DE LA CUARTA LÁMINA DEL TAROT

 

La daleth expresa, jeroglíficamente, el seno. De aquí la idea de un objeto capaz de producir una abundante alimentación, fuente de un crecimiento futuro. El niño es el lazo viviente que reúne en esa neutralidad el antagonismo de los sexos, por esto la daleth representa también la abundancia nacida de la división. Es, al igual qne el 1, un signo de creación activa; mas esta creación es el resul­tado de acciones anteriores fácilmente determinables, mientras que el origen de la unidad es inabordable para la humana concepción. La daleth expresa una creación realizada, según las leyes divinas, por un ser creado. La daleth será la imagen del principio animador y activo del Universo: Júpiter, reflejo de la primera causa.

LA CUARTA LÁMINA DEL TAROT

EL EMPERADOR

      

RELACIONES:

JEROGLÍFICO PRIMITIVO: El Seno

CÁBALA: Chesed

ASTRONOMÍA:  Júpiter

DÍA: Jueves

LETRA HEBRAICA: Daleth (doble)

SIGNIFICACIONES:

Reflejo de Dios el padre

LA VOLUNTAD

 

Reflejo de Adán

EL PODER

 

Reflejo de la naturaleza naturante

El fluido universal creador

EL ALMA DEL UNIVERSO


5° LETRA HEBRAICA (HE)

 

ORIGEN DEL SIMBOLISMO DE LA QUINTA LÁMINA DEL TAROT

La hé expresa, jeroglíficamente, la respiración, el aliento. Es por la respiración que se crea y se mantiene la vida, razón por la cual se atribuye a la hé “todo aquello que anima”. Mas la vida especializa al individuo diferenciándolo de sus semejantes; de aquí la idea de “ser” atribuida a esta letra.

Pero la acción de la vida no se detiene aquí; es también el principio que enlaza el cuerpo material al espíritu divino, del mismo modo el hombre enlaza a Dios con la naturaleza. La vida es como para el hombre (aleph) lo que el hombre es para el Universo, el principio mediador por excelencia. De aquí todas las ideas de “lazo”, de reunión de los opuestos, de religión, atribuidos a la hé.

Esta letra es simple; corresponde astronómicamente al signo ígneo del carnero, cuyo significado explica.

LA QUINTA LÁMINA DEL TAROT

EL HIEROFANTE:

      

Este símbolo debe expresar las ideas siguientes:

1° Idea de vida, de animación.

2° Idea de ser.

3° Idea de reunión.

El iniciador en los misterios de Isis está sentado entre las dos columnas del santuario. Se apoya sobre una cruz de tres travesaños y forma con la mano derecha el signo del esoterismo.

La cruz de tres travesaños simboliza el triple “Lingham” de la teogonía india, es decir, la penetración de la potencia creadora a través del mundo divino, del mundo intelectual y del mundo físico para producir todas las manifestaciones de la vida universal (pri­mera idea).

Las dos columnas simbolizan, la de la derecha: la ley, la de la izquierda: la libertad de obedecer y desobedecer, esencia del ser (segunda idea).

El iniciador está cubierto con una tiara. A sus pies están pos­trados dos hombres coronados, el primero viste de rojo, el segundo de negro.

Aquí volvemos a encontrar en “activo” el símbolo expresado en “pasivo” por la segunda lámina. En efecto, la misma idea de esoterismo, de enseñanza secreta reaparece; mas la instrucción es ahora “práctica y oral”, no hay ya necesidad de libros (tercera idea).

Como vemos, esta lámina es el complemento de la segunda: ocurre lo mismo con todas aquellas láminas cuya suma es igual a 7. Así:

3                     se completa por                               4            

La Emperatriz                   4+3=7                            El Emperador

2                     se completa por                               5             

La Papisa                     7=28=10=1                            El Papa

       2+5 = 7

1                     se completa por                               6

El Mago                       1+6=7                          El Enamorado

La quinta lámina del Tarot corresponde a la letra hé del nom­bre sagrado. Es el reflejo directo del arcano 4 y el reflejo indirecto del arcano 2. De aquí las siguientes significaciones:

En lo divino. Reflejo de la voluntad:

la inteligencia

(característico en Dios el hijo)

En lo humano. Reflejo del poder:

 

la autoridad

(característico en la mujer)

En la religión: la fe. En lo natural. Reflejo del alma del mundo o del fluido

universal creador.

la vida universal

(característico de la naturaleza naturada)

La vida universal es la parte negativa del fluido animador uni­versal. Su acción recíproca dará nacimiento a la “atracción univer­sal” o “amor universal” representado por el arcano 6.

RELACIONES:

JEROGLÍFICO PRIMITIVO: El aliento

CÁBALA: Pechad

ASTRONOMÍA: El Carnero

MES: Marzo

LETRA HEBRAICA: Hé (simple)

SIGNIFICADOS:

 Reflejo de la voluntad

LA INTELIGENCIA

hé

iod-hé

 

Reflejo del poder

LA AUTORIDAD

LA RELIGIÓN – LA FE

hé

hé de hé

 

Relejo del alma del mundo

LA VIDA UNIVERSAL

hé

vau de hé


6a LETRA HEBRAICA (VAU)

ORIGEN DEL SIMBOLISMO DE LA SEXTA LÁMINA DEL TAROT

 

La vau representa, jeroglíficamente, el ojo, todo lo que tiene relación con la luz y el resplandor. El ojo establece la relación entre el mundo exterior y el sujeto; es por su intermedio que la luz y las formas se revelan a nuestra conciencia. La idea dominante expresada por esta letra será la de “relación” y también la de “reunión de los opuestos”. Mucho es lo que ya hemos hablado sobre la vau, sin embargo, creemos útil y necesario dar “in extenso” el estudio realizado por Fabre D’Olivet sobre esta letra;

“Esta letra es la imagen del misterio más profundo e inconce­bible, la imagen del nudo que reúne o del punto que separa la nada del ser. Es el signo de conversión universal, el signo que sirve para pasar de una naturaleza a otra comunicando de un lado con el signo de la luz y del sentido espiritual (vau con punto), que es su aspecto más elevado, y uniéndose por otra parte, en su aspecto degenerativo, al signo de las tinieblas y del sentido material Aïn , que es su aspecto más bajo.”

La vau es la segunda letra simple, que representa astronómicamente el segundo signo del zodíaco: Taurus.

 

LA SEXTA LÁMINA DEL TAROT

LOS ENAMORADOS:

      

Este símbolo debe traducir las ideas de reunión y de antago­nismo con todas sus consecuencias.

Un joven imberbe (el mago del arcano 4) descubierto, está de pie, inmóvil en la encrucijada de dos caminos. Sus brazos se hallan cruzados sobre el pecho formando la cruz diagonal.

Nuevo aspecto del arcano 1. Ya no se trata de un iniciado. Este ignora el procedimiento que permite dirigir las corrientes mag­néticas de la luz astral; por esto se halla perplejo en la oposición de las ideas antagónicas que es incapaz de gobernar.

Dos mujeres, una a la derecha, otra a la izquierda, apoyan una mano sobre sus hombros, mientras le señalan con la otra los dos caminos que puede recorrer. La mujer de la derecha ciñe un círculo de oro sobre su frente, mientras que la de la izquierda se halla despeinada y coronada con pámpanos.

Los brazos del mago representan el positivo y el negativo; las dos columnas del templo de Isis (la necesidad y la libertad) están personificadas en las dos mujeres (las que representan también el vicio y la virtud).

De acuerdo a la senda elegida, el joven podrá transformarse en el mago iniciado del arcano 1, o en el imprudente fulminado del arcano 16.

Encima de este grupo, el genio de la justicia, planeando en una aureola fulgurante, tiende su arco y dirige hacia la mujer que personifica el vicio la flecha del castigo.

Simbolismo profundo que indica que si el hombre elige la senda de la virtud, será ayudado por la providencia para vencer el mal.

En resumen, todos estos jeroglíficos traducen la lucha entre las pasiones y la conciencia, el antagonismo de las ideas. Pero este antagonismo, cuando se transmuta en amor, constituye una fuerza poderosa (en virtud de la cual se reúnen los opuestos).

Esta lámina debe ser considerada bajo dos aspectos diferentes. Ambos nos llevarán a la misma conclusión.

Primer aspecto: como 3 del 4, es decir como representando al arcano 4 o reflejo de 1 considerado en sus relaciones de unión.

Segundo aspecto: como equilibrando a 4 y 5 tal como lo enseña el triángulo formado por el segundo ternario.

Cada carta equilibra a las otras dos.

El 4 equilibra el 5 y el 6.

El 5 equilibra el 4 y el 6.

El 6 equilibra el 4 y el 5.

De aquí los siguientes significados:

En lo divino. Equilibrio de la voluntad y de la inteligencia:

 

LA BELLEZA

(característico del Espíritu Santo)

 

En lo humano. Equilibrio del poder y de la autoridad:

 

EL AMOR

(característico de lahumanidad)

La Caridad

 

En lo natural. Equilibrio del alma universal y de la vida universal.

LA ATRACCIÓN UNIVERSAL

El amor universal

RELACIONES:

JEROGLÍFICO PRIMITIVO: El Ojo, La Oreja

CÁBALA: Tiphereth

ASTRONOMÍA: El Toro

MES: Abril

LETRA HEBRAICA: vau simple

SIGNIFICADOS:

Equilibrio de la voluntad y de la inteligencia

LA BELLEZA

 

Equilibrio del poder y de la autoridad

EL AMOR

LA CARIDAD

 

Equilibrio del alma universal y de la vida universal

LA ATRACCIÓN UNIVERSAL

o

EL AMOR UNIVERSAL


1° SEPTENARIO

 

CONSTITUCIÓN DE DIOS

 

DIOS- DIOS o DIOS EL PADRE

 


Al amigo Marc Haven

El biógrafo de CAGLIOSTBO

 

 

CAPÍTULO XI

 

2° SEPTENARIO — ARCANO 7 AL 13

 

ANDROGONÍA

 

Clave del segundo septenario — La zaïn y el Carro — La heth y la Justicia — La teth y el Ermitaño — La iod y la Rueda de la Fortuna — La caph y la Fuerza — La lamed y el Ahor­cado — Resumen del segundo septenario — Constitución del Hombre.

CLAVE DEL SEGUNDO SEPTENARIO

 

DISPOSICIÓN DE LAS FIGURAS PARA SU ESTUDIO

                   

CARÁCTER DE LAS FIGURAS

 

Influencia del 1° septenario

El primer septenario nos ha enseñado el mundo de los princi­pios o de la creación en todos sus aspectos; estudiaremos ahora el mundo de las leyes o de la conservación.


7° LETRA HEBRAICA (ZAYN)

 

ORIGEN DEL SIMBOLISMO DE LA SÉPTIMA LAMINA DEL TAROT

La zaïn expresa, jeroglíficamente, una flecha. De aquí las ideas de “arma”, o instrumentos utilizados por el hombre para “domi­nar”, “vencer” y realizar sus fines. La zaïn expresa la victoria en todos los mundos. Astronómicamente corresponde al signo zodiacal “Los Gemelos”.

SÉPTIMA LAMINA DEL TAROT EL CARRO

 

EL CARRO

      

El simbolismo de esta lámina concuerda exactamente con las ideas que debe expresar. Sobre un carro de forma cúbica, cubierto por un dosel de color azul tachonado de estrellas y sostenido por cuatro columnas, avanza un triunfador coronado con un círculo, sobre el cual relumbran tres pentagramas de oro.

Este símbolo reproduce, en un nuevo orden de ideas, el arcano 1 y el 22. Las cuatro columnas corresponden a los cuatro animales del arcano 22 y a los cuatro símbolos del arcano 1; expresan el cuaternario en todas sus acepciones.

El triunfador —que ocupa el centro de los cuatro elementos— es el hombre que ha vencido y que dirige las fuerzas elementales; esta victoria se halla confirmada por la forma cúbica del carro, como asimismo por los pentagramas que coronan al iniciado.

El triunfador ostenta sobre su coraza tres escuadras superpues­tas. Lleva sobre las espaldas el “urim” y el “thumin” del soberano sacrificador, figurado por los dos crecientes; esgrime el cetro terminado por un globo, un cuadrado y un triángulo. En el frente del carro se halla el lingham indio sobre el cual se divisa la esfera vo­lante de los egipcios. Dos esfinges, una blanca, la otra negra, se hallan enganchadas al carro.

Tal es la representación del septenario sagrado en todas sus ma­nifestaciones. El nombre “iod hé vau hé” está representado en la parte delantera del carro por el globo alado para indicar que el septenario da la clave total del Tarot. Las dos esfinges corresponden a los dos principios: activo y pasivo. El triunfador corresponde so­bre todo a la “espada” y a la “vau” del nombre sagrado.

La 7a lámina del Tarot muestra la influencia de la creación en la conservación, de lo divino en lo humano. Representa también la “iod” o el Dios del segundo septenario.

El Dios del 2° septenario

El hombre como función del Dios creador.

EL PADRE

La ley del 29 septenario.

LA REALIZACIÓN

(reflejo del poder)

El hombre del 2° septenario.

La naturaleza haciendo funciones de Adán

.

LA LUZ ASTRAL

 

 

Apenas se opera el pasaje de un mundo al otro, vemos surgir la misma ley del primer septenario. El tercer término de esta serie será el reflejo del primero, así como el segundo término de la primera serie reflejaba también aquél. No obstante, como el segun­do septenario constituye el término medio de los otros dos, halla­remos en el fondo de todos estos arcanos la idea de mediación o equilibrio. Es precisamente lo que nos mostrará la octava lámina.

 

 

8° LETRA HEBRAICA (HETH)

 

ORIGEN DEL SIMBOLISMO DE LA OCTAVA LÁMINA DEL TAROT

 

Jeroglíficamente la heth expresa un campo. De aquí la idea de todo lo que exige trabajo, pena o esfuerzo.

De la continuidad del esfuerzo surge el equilibrio entre la des­trucción (resultado de la acción fatal de la naturaleza) y la con­servación de las obras del hombre. De estos conceptos dimana la idea de “poder equilibrante” y de justicia, conferida a esta letra.

La correspondencia astronómica de la letra heth, es el signo zodiacal Cáncer.

LA OCTAVA LAMINA DEL TAROT

LA JUSTICIA

 

      

 

El contenido de este símbolo y, en consecuencia, lo que debe de expresar, es la idea de “equilibrio” en todas sus formas.

Una mujer, representada de frente, se halla sentada en un trono, entre las dos columnas del templo. Sobre su frente ciñe una corona de hierro y sobre su pecho se destaca la cruz estelar.

Hallamos aquí de nuevo el simbolismo de los arcanos 2 y 5. El hecho de que la mujer se halla situada entre las dos columnas traduce la primera idea de equilibrio: El equilibrio entre el bien y el mal.

En la mano derecha empuña la espada, cuya punta está dirigida hacia arriba; en la mano izquierda sostiene una balanza.

La ciencia oculta (2), teórica hasta hoy, adquiere un valor práctico a través de la enseñanza oral. Esta ciencia se muestra ahora en todo el rigor de sus consecuencias —terrible para el falso mago (la espada), más justa para el verdadero iniciado (la balan­za)—. Este arcano ocupa —desde el punto de vista de su significa­do— una posición intermedia entre los arcanos 5 y 11.

Esta lámina es la complementaria de la undécima (así como la quinta lo era de la décima). En el primer septenario todas las lá­minas cuya suma era 7 se explicaban recíprocamente, en el segundo septenario, ocurre lo mismo con todas aquellas que suman 19.

      7                                                                           12

El Carro            se complementa por                      El Ahorcado

        7 + 12 = 19

        19 = 10 = 1

        8                                                                         11

La Justicia        se complementa por                       La Fuerza

       8 + 11 = 19

          9                                                                                   10

El Ermitaño       se complementa por                  La Rueda de la Fortuna

          9+10=19

La octava lámina del Tarot traduce el aspecto “conservador” de la segunda lámina. Sintetiza las ideas de la segunda y de la quinta lámina, además constituye el reflejo de la séptima. Representa:

1° En lo divino. Dios el hijo, del segundp septenario.

La mujer como función de Dios el hijo.

LA MADRE

 

Reflejo del Padre. Conservador de Dios el hijo en la huma­nidad.

2° Ley pasiva del segundo septenario.

LA JUSTICIA

 

Reflejo de la realización y de la autoridad.

3° La mujer del segundo septenario. La naturaleza en función de Eva.

LA EXISTENCIA ELEMENTAL

Reflejo de la luz astral. Conservación de la naturaleza naturada en el mundo.

La existencia elemental es el medio en virtud del cual el fluido animador astral o “luz astral” (7) se manifiesta al través del éter o “materia astral” (9). Es lo que nos demostrará el arcano siguiente.

RELACIONES:

JEROGLÍFICO PRIMITIVO: Un Campo

CÁBALA: Nizah

ASTRONOMÍA: Cáncer

SIGNIFICADOS:

La mujer como función de Dios el hijo

LA MADRE

 

LEY

LA JUSTICIA

 

La Naturaleza como función de Eva

LA EXISTENCIA ELEMENTAL


9° LETRA HEBRAICA (TETH)

 

ORIGEN DEL SIMBOLISMO DE LA NOVENA LÁMINA DEL TAROT

 

Jeroglíficamente la teth representa un “techado”. De aquí las ideas de protección, lugar seguro, etc. Todas las ideas que despierta esta letra derivan de la unión entre la seguridad y la protección, por intermedio de la sabiduría. Astronómicamente corresponde al signo zodiacal Leo.

 

NOVENA LÁMINA DEL TAROT

EL ERMITAÑO

      

Las ideas que esta lámina debe sugerir, son:

I9 Protección.

2° Sabiduría, circunspección.

Un anciano camina apoyándose sobre un bastón; sostiene con la mano derecha una lámpara cuya luz se halla semioculta entre los pliegues del manto que lo cubre.

Este símbolo ocupa un lugar intermedio entre el sexto y el duodécimo arcano. La protección se halla simbolizada en el manto que cubre al anciano. La sabiduría por la lámpara semioculta. El bastón indica que el sabio se halla siempre armado para luchar contra la injusticia y el error.

Si comparamos esta lámina con la sexta y la duodécima, vere­mos que el joven imberbe de la sexta lámina se ha decidido por el buen camino. La experiencia adquirida en el diario vivir lo ha convertido en un anciano prudente, y ésta, unida a la sabiduría lo conduce al elevado fin que se ha propuesto (lámina 12). La flecha del genio de la sexta lámina, se ha transformado en su bastón, y la aureola que envolvía a este genio se halla ahora encerrada en la lám­para que guía al iniciado; tal es el resultado de su esfuerzo con­tinuado.

La novena lámina del Tarot representa a la tercera, concebida en su sentido “conservador” y “receptor”. Además equilibra la sép­tima y la octava lámina.

1° La humanidad como función de Dios el Espíritu Santo. La fuerza humana creadora.

EL AMOR HUMANO

Potencia conservadora de la humanidad. Equilibrio entre el padre y la madre. *

29 Equilibrio entre la realización y la justicia.

LA PRUDENCIA (Callarse)

39 La naturaleza como función de la humanidad. Equilibrio entre la luz astral y la existencia elemental.

LA FUERZA CONSERVADORA NATURAL El Fluido Astral

Por lo tanto, el fluido astral representa la conservación univer­sal de las fuerzas que actúan en. la naturaleza. Con esto concluye el primer ternario del septenario de la conservación. Veremos ahora el reflejo de estos términos en el ternario siguiente.

RELACIONES:

JEROGLÍFICO PRIMITIVO: Un techo

CÁBALA: Iesod

ASTRONOMÍA: Leo

MES: Julio

LETRA HEBRAICA: Teth (simple)

SIGNIFICADOS:

 

La Humanidad como función de Dios,

el Espíritu Santo

EL AMOR HUMANO

 

LA PRUDENCIA

Callarse

 

La Fuerza Conservadora Natural

EL FLUIDO ASTRAL


10a LETRA HEBRAICA (IOD)

 

ORIGEN DEL SIMBOLISMO DE LA DECIMA LÁMINA DEL TAROT

Jeroglíficamente la iod representa el dedo del hombre, el índex en ademán de ordenar. Por esto es que esta letra se ha transfor­mado en la imagen de la manifestación potencial, de la duración espiritual, en fin, de la eternidad de los tiempos y de todas aquellas ideas que con ella se relacionan.

La iod es un letra simple. Corresponde astronómicamente al signo zodiacal Virgo.

DÉCIMA LÁMINA DEL TAROT

      

LA RUEDA DE LA FORTUNA

Dos ideas principales deben ser expresadas por este símbolo:

1° La idea de mando, de supremacía.

2° La idea de duración, de la eterna acción del tiempo.

La rueda de la fortuna gira sobre un eje. A la derecha está Hermanubis, genio del bien ascedente; a la izquierda Typhon, ge­nio del mal descendente; en la parte superior y en el medio, la Esfinge en equilibrio, la cual aprisiona una espada entre sus garras de león.

La idea primera queda expresada por el ternario: Hermanubis o positivo, Typhon o negativo, la Esfinge o equilibrio dominante.

La segunda idea se halla expresada por la rueda, cuya circun­ferencia carece de comienzo y de fin: símbolo de la eternidad.

El arcano 10 ocupa un lugar intermedio entre el 7 y el 13:

7 + 13 == 20; 20/2 ==10

y expresa el equilibrio incesante que atempera la realización crea­dora del septenario por la destrucción necesaria de la muerte (arcano 13). Los arcanos 7, 10 y 13 corresponden exactamente a la tri­nidad hindú o TRIMURTI:

Brahma            Creador            Arc. 7

Siva                 Destructor         Arc. 13

Vichnou            Conservador      Arc. 10

Es la representación del curso de los acontecimientos según la ley ternaria que dirige las manifestaciones divinas.

La décima lámina del Tarot es el comienzo de la porción nega­tiva del segundo septenario. En consecuencia expresará a éste en sus reflejos.

 

1° Reflejo de la voluntad (Arc. 4).

LA NECESIDAD

EL KARMA de los hindúes

 

2° Reflejo del poder y de la realización.

LA POTENCIA MÁGICA

La fortuna (Voluntad)

 

3° Reflejo del alma universal.

LA FUERZA EN POTENCIA DE MANIFESTACIÓN

La fuerza creadora absoluta se ha diferenciado, sucesivamente en el fluido animador universal (arc. 4); la luz astral (arc. 7) está ahora representada por la fuerza en potencia de manifestación. Ve­remos manifestarse esta fuerza en el arcano siguiente.

RELACIONES:

JEROGLÍFICO PRIMITIVO: El Índice

CÁBALA: Malchut

ASTRONOMÍA:  Virgo

MES: Agosto

LETRA HEBRAICA: Iod (simple)

SIGNIFICADOS:

 

LA NECESIDAD

El Karma de los hindúes

 

LA POTENCIA MÁGICA

La Fortuna

 

Reflejo del alma universal

LA FUERZA EN POTENCIA

DE MANIFESTACIÓN


11° LETRA HEBRAICA (CAPH)

 

ORIGEN DEL SIMBOLISMO DE LA UNDÉCIMA LÁMINA DEL TAROT

Jeroglíficamente la caph representa la mano del hombre, semi-cerrada y en actitud de aprehender un objeto, tal como la letra ghimel.

Mas la caph es algo así como una expresión más enérgica de ghimel, por esto es que se la puede definir también como la acción de “apretar con fuerza”. Resulta de esta última idea que la letra caph debe traducir o expresar, siempre, el concepto de fuerza.

El número 11, el que le sigue a la década, modifica el valor de la caph en su sentido de aplicación, pues este número traduce el concepto de “vida refleja y pasajera” (algo así como una muela que recibe y devuelve todas las formas).

      

LA FUERZA:

Esta carta se deriva de la letra heth (arc. 8) que a su vez deriva de la vida absoluta hé (arc. 5). En consecuencia, desde el punto de vista de la vida elemental (arc. 8) une al significado del carácter heth la del signo orgánico ghimel (arc. 3), del cual no es —por otra parte— más que una especie de refuerzo. Astronómica­mente la letra caph corresponde al planeta Marte y al día martes.

Este arcano debe expresar dos ideas:

1° La idea de fuerza.

2° La idea de vitalidad.

Una joven cierra sin esfuerzo aparente, la boca de un león (primera idea). En la parte superior, sobre su cabeza lleva el signo vital (segunda idea).

El arcano 11 ocupa el término medio entre el 8 y el 14. Volve­mos a encontrar en él el simbolismo del arcano 8 aplicado al plano físico. Representa la imagen del poder que concede la ciencia sagra­da (arc. 2) aplicado con justicia (arc. 8).

La undécima lámina del Tarot nos muestra todos los aspectos negativos o reflejos de la quinta, es decir:

I9 Reflejo de la inteligencia (arc. 5):

LA LIBERTAD

 

2° Reflejo de la autoridad, de la fe:

EL CORAJE (osar)

 

39 Reflejo de la vida universal. Manifestación de la fuerza:

LA VIDA REFLEJADA Y PASAJERA

La fuerza, que hasta entonces se hallaba en potencia de mani­festación, se ha manifestado en el arcano 11; se equilibrará más tarde en el arcano siguiente.

RELACIONES:

JEROGLÍFICO PRIMITIVO: La mano en la acción de apretar

ASTRONOMÍA: Marte

DÍA: Martes

LETRA HEBRAICA: Caph (doble)

SIGNIFICADOS:

 

Reflejo de la inteligencia

LA LIBERTAD

 

Reflejo de la autoridad, de la fe

EL CORAJE

(osar)

 

Reflejo de la vida universal

LA VIDA REFLEJA Y PASAJERA


12° LETRA HEBRAICA (LAMED)

 

ORIGEN DEL SIMBOLISMO DE LA DUODÉCIMA LAMINA DEL TAROT

Jeroglíficamente, la lamed representa el brazo. Pero esto designa cualquier cosa que se eleva, se extiende o se despliega, como el brazo. Es el signo del movimiento expansivo. Este signo se aplica a todas las ideas de extensión, ocupación y posesión. Finalmente es la imagen del poder que resulta de la elevación.

La expansión divina en la humanidad se realiza por los profe­tas y por la revelación. De aquí surge la idea de “ley revelada”.

Mas la ley revelada conlleva la idea de castigo para todo aquel que la viole, o la elevación para aquel que la comprende; por lo tanto le corresponden los conceptos de castigo, de muerte violenta, voluntaria o no.

La lamed, letra simple, corresponde astronómicamente al signo zodiacal Libra.

DUODÉCIMA LÁMINA DEL TAROT

 

      

 

EL COLGADO:

Un hombre se halla suspendido por un pie a una horca, soste­nida por dos árboles, cada uno de los cuales ostenta seis ramas cortadas. Las manos del ahorcado se hallan atadas a la espalda; sus brazos forman la base de un triángulo invertido, cuyo vértice lo ocupa la cabeza. Los ojos están abiertos, sus rubios cabellos flo­tan al viento libre. La pierna derecha forma una cruz con la izquierda.

Encontramos de nuevo aquí al sujeto de los arcanos 1, 6 y 7 cuyas transformaciones conocemos ya. Semejante al sol, situado en el medio de los signos zodiacales (seis de cada lado; las ramas cortadas) nuestro joven audaz se halla todavía suspendido entre dos decisiones, de las cuales nacerá no ya su porvenir material —co­mo en el arcano 6— sino su porvenir espiritual.

El arcano 12 ocupa el término medio entre el 9 (la sabiduría) y el 15 (la fatalidad). Estos dos últimos arcanos representan las dos mujeres del arcano 6, desde el punto de vista espiritual.

Este ahorcado sirve de ejemplo a los audaces, y señala la disci­plina, la sumisión absoluta con que el hombre debe respetar lo divino.

Desde el punto de vista alquímico, el ahorcado es el símbolo de la personalidad (la cual se halla representada en el triángulo inver­tido, sobre cuya base se asienta la cruz).

En el grado hermético de la Rosa Cruz (18° de la Masonería Escocesa) uno de los signos de reconocimiento consiste en cruzar la pierna izquierda sobre la derecha, tal como se lo ve en el ahor­cado hermético. Nos parece inútil destacar la ignorancia absoluta de la masonería respecto de este símbolo.

La lám