El techo y más especialmente el tejado, es una protección contra lo que nos pueda caer arriba, y un lugar sin techo es algo abierto a las inclemencias exteriores. Pero a su vez, estar cerrado a las influencias de arriba también puede interpretarse simbolicamente como el cerrarse a la influencia espiritual y a las fuerzas evolutivas, a replegarnos sobre lo que ya poseemos bien consolidado.
De aquí las dos interpretaciones que pueden darse a los sueños en que aparezca un techo o un tejado; la positiva, de protección y seguridad, y la negativa, de cerrazón y involución, que se distinguiran por el contexto general del sueño y por la atmósfera del mismo, más bien optimista en el primer caso y algo deprimente en el segundo.
Pero en ambos casos lo que ocurre a nuestro tejado será lo que nos haga sentirnos protegidos o nos impulsa a encerrarnos en nosotros mismos.