Simbólicamente, la vaca se asocia a la tierra nutricia y generosa, a la bondad, a la paciencia y a la fertilidad.En los sueños no es muy frecuente que aparezca, y cuando lo hace es para advertirnos que nos falta alguna de sus cualidades. No obstante, cuando las vacas soñadas están gordas y lustrosas son un presagio de riqueza y prosperidad, mientras que si están flacas y mal cuidadas lo son de pobreza.
Una vaca preñada suele anunciar un próximo nacimiento en la familia o que en nuestra mente se está gestando una idea, un proyecto que resultará provechoso.