Ya he dicho en alguna ocasión que el agua es el símbolo de los sentimientos y de las emociones; es por ello que cuando los sentimientos se desbordan suelen aparecer sueños de inundaciones, en los que la amplitud de la misma y los destrozos causados son una advertencia del daño que puede causar en nuestra convivencia el dejarnos arrastrar por los excesos pasionales.