Los sueños en los que vemos implicados a nuestros hijos siempre revelan temores reales, miedos a que les suceda algo, y transmite la preocupación de los mismo.
Cuando vemos a nuestros pequeños rodeados de algún insecto augura pequeñas enfermedades que están a punto de contraer, típicas de su edad, y poco importantes.
Por otra parte, el desespero de oír el llanto de un bebé, significa todo lo contrario a la angustia que se siente en el sueño, es la liberación de problemas y situaciones ahogantes, significa alegrías inesperadas, tiempos de felicidad.