Muchos de los sueños en los que nos asfixiamos son debidos a una indisposición real de nuestro aparato respiratorio y nos advierten que algo no funciona bien en nuestra salud, por lo que hay que estar atento.
De no ser así, lo que nos anuncia es que evitaremos un peligro, que triunfaremos sobre una situación que se presenta delicada y no demasiado clara.
Soñar con un asfixiado es un indicio de graves problemas o de la enfermedad de un amigo o familiar. Algunas veces también puede augurar una ganancia inesperada.
Dada esta variedad de significados, debe analizarse los detalles que acompañan al sueño en sí, para ver cual es el significado adecuado en cada caso en concreto.