Es más frecuente de lo que creemos soñar con incendios, ya sea que los vivimos de forma directa o indirecta, el hecho es que en estos sueños el soñador suele despertarse de forma brusca y jadeante.
Este tipo de sueños indican que nuestra vida real se está viendo amenazada por enemigos cercanos, que nuestro puesto de trabajo peligra por algún tipo de maraña que están tejiendo algunos compañeros contra nosotros.
Una vez analizado de forma general pasamos a interpretar donde se origina y sitúa el foco del incendio, siendo el mismo el que concretará la solución al problema en sí.