Pocas flores encierran tantos significados como las rosas, pues la plenitud de su corola simboliza la riqueza del alma, la constitución y distribución de los pétalos, la suma perfección y la delicadeza y variedad de sus colores, la infinitud de los sentimientos.
Simbolismos más precisos se derivan de su color y del número de sus pétalos, el número en un plano místico y esotérico, y el color en un terreno más puramente humano.
Así las rosas blancas simbolizan pureza e inocencia, lo que en sueños tanto puede significar el sutil pesar por la inocencia perdida como la esperanza de un matrimonio feliz, la roja simboliza el amor apasionado, la azul un amor imposible, inalcanzable y la rosa de oro, la realización absoluta.
Por último, debemos mencionar que en muchachas jóvenes es frecuente soñar que contemplan y admiran rosas, pero sin atreverse a cogerlas por temor a las espinas, lo que revela su instintivo temor a las relaciones sexuales.