La imagen del rey concentra todos los deseos de autonomía, de auto gobierno, de conocimiento, de poder, en este sentido, el rey, al igual que el héroe, el santo, el sabio y el padre, es el arquetipo de la perfección. Por otro lado, su coronación equivale a la realización, a la culminación.
En los sueños, rey y reina suelen simbolizar a los padres o a aquellas personas poderosas de las que dependemos, y si nos soñamos a nosotros mismos en el papel de reyes es que conscientemente o inconscientemente hemos alcanzado el punto culminante de nuestra existencia, o una manifestación de nuestra incontrolada ambición; todo ello, según el contexto del sueño y la situación personal.