En términos generales, los juegos son un sustitutivo incruento de la guerra, de la lucha contra los elementos, contra el destino, contra uno mismo, contra los demás. Incluso en los juegos más inocentes siempre existe un ganador y unos perdedores.Como normas generales para la interpretación de estos sueños, podemos afirmar que los juegos infantiles expresan el deseo de escapar de las preocupaciones y problemas de la vida real; los juegos de sociedad anuncian superficialidad, pero por encima de todo, alegría y armonía familiar, los juegos de azar, perdidas y decepciones, y los de habilidad y cálculo, serán buenos o malos según el resultado de los mismos.
En la interpretación también es importante el análisis de todos los detalles del juego, e incluso las circunstancias del soñador, así, por ejemplo, contemplar el juego sin participar en el que indica indiferencia; si el jugador es cabeza de familia, irresponsabilidad, si hace trampas, inmoralidad y falta de adaptación a las normas sociales.