En sueños, el espejo tiene una especial ambivalencia, pues tanto puede reflejar como somos, como desearíamos ser, o darnos una imagen distorsionada de la realidad en la que en nuestras cualidades o defectos aparecen muy exagerados.
Mirarnos en sueños en un espejo revela nuestro miedo a vernos como en aquellos momentos tememos ser, de que se descubran miedos y deseos inconfesables.
En el caso en la que el espejo aparece roto, o se rompe, en ese caso siempre hay que esperar alguna desgracia, lo mismo ocurre si en vez de reflejar nuestro rostro, refleja el de otra persona, pues nos presagia que romperemos con ella, que se irá lejos o incluso que perecerá; en resumen, que desaparecerá de nuestra vida.